Pensamiento de la semana

Anuncios

Cuento: La llama interior

Cuentan que un rey muy rico de la India tenía fama de ser indiferente a las riquezas materiales. Un súbdito quiso averiguar su secreto. El rey le dijo:

– Te lo revelaré si recorres mi palacio, para comprender la magnitud de mi riqueza. Pero lleva una vela encendida. Si se apaga, te decapitaré.

Al término del paseo, el rey le preguntó:

– ¿Qué piensas de mis riquezas?.

La persona respondió:

– No vi nada. Sólo me preocupé de que la llama no se apagara.

El rey le dijo:

– Ese es mi secreto. Estoy tan ocupado de avivar mi llama interior, que no me interesan las riquezas de fuera.

Autor desconocido

“Si cultiváramos  nuestro interior y nos  quisiéramos un poquito más, todo lo que está a nuestro alrededor cambiaría y seríamos más felices.”

Cuento: El burro y el pozo

Un día, el burro de una campesina se cayó en un pozo. El animal rebuznó fuertemente por horas, mientras la campesina trataba de averiguar qué hacer. Finalmente, la campesina decidió que el animal ya estaba viejo, el pozo estaba seco y necesitaba ser tapado de todas formas; realmente no valía la pena sacar al burro. Invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarla. Todos tomaron una pala y empezaron a tirar tierra al pozo. El burro se dio cuenta de lo que estaba pasando y lloró desconsoladamente.

Luego, para sorpresa de todos, se tranquilizó. Después de unas cuantas paladas de tierra, la campesina finalmente miró al fondo del pozo y se sorprendió de lo que vio. Con cada palada de tierra, el burro estaba haciendo algo increíble: se sacudía la tierra y daba un paso hacia arriba…Mientras los vecinos seguían echando tierra encima del animal, él se sacudía y daba un paso hacia arriba. Pronto todo el mundo vio sorprendido cómo el burro llegó hasta la boca del pozo, paso por encima del borde y salió trotando.

Autor desconocido

 

“La vida nos va a tirar tierra, piedras o incluso rocas; pero debemos saber aprovechar todo ello para subir un peldaño más, para crecer. En lugar de ver obstáculos transformemos cada momento, cada experiencia en un regalo, en un momento de aprendizaje. De esta forma todo es más sencillo y aprendemos más de nosotr@s mism@s.  Si nos dejamos paralizar por las acciones, comentarios o pensamientos de los demás les estamos dando las riendas de nuestras vidas. Aprendamos a avanzar sin ser dañados y sin dañar a los demás.”

Cuento: Perdón

El tema del día era “el resentimiento”, y el maestro nos había pedido que lleváramos patatas y una bolsa de plástico.

Ya en clase, elegimos una patata por cada persona que guardábamos resentimiento: escribimos su nombre en ella y la pusimos dentro de la bolsa.

Como te puedes imaginar, algunas bolsas eran realmente pesadas. EL ejercicio consistía en que durante una semana lleváramos con nosotros, donde fuéramos, esa bolsa de patatas.

Naturalmente, la condición de las patatas se iba deteriorando con el tiempo. El fastidio de acarrear esa bolsa en todo momento me mostró claramente el peso espiritual que cargaba a diario y cómo, mientras ponía mi atención en ella para no olvidarla en ningún lado, desatendía tareas que eran más importantes para mí.

Todos tenemos patatas pudriéndose en nuestra mochila. Este ejercicio fue una gran metáfora del precio que pagaba a diario por mantenerme en el dolor, la rabia y la negatividad. Me di cuenta que cuando hacía importantes los temas incompletos o las promesas no cumplidas me llenaba de resentimiento, aumentaba mi estrés, no dormía bien y mi atención se dispersaba. Perdonar y dejarlas ir me llenó de paz y calma alimentando mi espíritu de poder personal.

 Autor anónimo

“Cuando perdonamos no le estamos quitando importancia a lo que sucedió y nos dañó, tampoco estamos dándole la razón a quien nos hirió. Perdonar nos un regalo para el otro y es un regalo para nosotr@s mism@s, pues de esta manera nos liberamos de ese peso permanente. No hace falta que lo hagamos personalmente con quien nos ofendió , solamente hace falta buscar un momento, un lugar y poner nuestra mejor intención (y el Universo ya se ocupará de todo lo demás).”