Pensamiento de la semana

Ser feliz

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Cuento: La felicidad interior

Muchas veces el aspirante procede respecto a la verdad tan ignorantemente como el hombre de esta historia. No conocía la madera de sándalo, pero había escuchado mucho sobre sus excelencias. Nació así en él un fuerte deseo por conocer esa clase de madera tan ponderada y entonces decidió escribir a sus mejores amigos para pedirles un pedazo de esa clase de madera.

De este modo, escribió numerosas cartas a sus amigos y en todas ellas hacía la misma petición: «Por favor, enviadme madera de sándalo.»

Y un día, de repente, descubrió que el lápiz con el que llevaba meses escribiendo aquellas cartas era precisamente de olorosa madera de sándalo. El ser humano busca la felicidad fuera de él, cuando la verdadera y estable felicidad se halla en su interior.

Pide lo que ya tiene, busca lo que nunca ha perdido.

Cuento: La parábola del maestro

El maestro contaba siempre una parábola al finalizar cada clase, pero no todos los oyentes entendían el sentido de la misma.

Un día uno de ellos lo enfrentó y le dijo:

– Tú nos cuentas historias pero no explicas el significado.

El maestro se disculpó por ello y luego continuó diciéndole:

– Permíteme que en señal de reparación te convide con una rica manzana.

– Gracias maestro, respondió halagado el discípulo.

– Quisiera para agasajarte pelar la manzana yo mismo. ¿Me lo permites?

– Sí, muchas gracias.

– Ya que tengo en la mano el cuchillo, aprovecharé y la cortaré en trozos, para que te sea más cómodo comerla.

– Me encantaría, pero no quiero abusar de su hospitalidad.

– No es un abuso, si yo te lo ofrezco. Solo quiero complacerte. Y… PERMÍTEME TAMBIÉN QUE LA MASTIQUE POR TI ANTES DE DÁRTELA.

– ¡No maestro! ¡No me gustaría que hiciera eso! Se quejó sorprendido el discípulo.

El maestro hizo una pausa y dijo:

– SI YO TE EXPLICARA EL SENTIDO DE CADA PARÁBOLA… SERÍA COMO DARTE DE COMER UNA FRUTA MASTICADA. TU MISMO TIENES QUE ENCONTRARLE Y SABOREAR SU EXQUISITO SABOR.