NO HAY NINGÚN CAMINO QUE LLEVE A LA FELICIDAD; LA FELICIDAD ES EL CAMINO.

La felicidad significa para mí la capacidad de ser feliz, ser consciente de que la felicidad está presente. La felicidad debería ser el objeto de nuestra percepción para que pueda ser real. Cuando somos jóvenes, podemos correr rápidamente, saltar muy alto; somos capaces de muchas cosas. Pero precisamente porque somos jóvenes, no somos conscientes de nuestra juventud; sólo  cuando nos hacemos mayores es cuando empezamos a lamentar no haber usado bien nuestra juventud. muchos de nosotros tenemos un número infinito de razones para ser felices ahora, pero no lo somos porque no somos capaces de reconocer estas razones. Lo que nos ayuda a descubrirlas dentro de nuestra vida es nuestra consciencia, nuestra atención. Cultivar nuestra atención significa cultivar nuestra felicidad.

THICH NHAT HANH

“PONERSE EN PIE”

Dentro de nosotros existe una energía que nos obliga a correr, de tal manera que no nos deja asentarnos en el  momento presente. Esto nos impide estar en contacto con el aquí y el ahora. Pero la vida sólo está disponible en el aquí y el ahora. Si nos desviamos del momento presente, no nos es posible experimentar nuestra vida en profundidad. Por eso hay mucha gente que realmente no vive su vida: se parecen a los muertos, como decía el autor francés Albert Camus. Con los métodos de la respiración consciente, el caminar consciente o el sonreír consciente, podemos unir rápidamente nuestro cuerpo y nuestra mente y estar vivos en todo momento; a esto se le podría denominar como “la práctica del ponerse en pie”.

THICH NHAT HANH